¿La segunda epístola de Juan está dirigida a una pastora?

¿La segunda epístola de Juan está dirigida a una pastora?

Por Alexandra Greenley

La segunda carta de Juan está dirigida “a la señora elegida y a sus hijos”. Pero, ¿quién es esta “señora elegida” de 2 Juan? ¿Es una madre con hijos o algo más? Una mirada al uso que el apóstol Juan hace de la palabra “niños” en 1 Juan puede ayudarnos a entender quienes son los hijos de ella. Luego, intentaremos resolver el misterio de quién es esta mujer.

Normalmente reconocemos que los “hijos” de 1 Juan se refieren a los conversos cristianos. Los “padre”, los “jóvenes” y “niños” en el segundo capítulo pueden referirse a la edad literal o al desarrollo espiritual. Independientemente de su edad, el apóstol Juan se consideraba como un padre espiritual de estos “niños”. El apóstol Pablo también usa este lenguaje en la carta a los gálatas, cuando dice: “Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en ustedes” (4:19).

¿Qué significa ser un padre espiritual? Probablemente signifique que el apóstol Juan primero les predicó el evangelio y ellos lo creyeron. Luego tomó la responsabilidad de enseñarles, disciplinarlos, formarlos y educarlos en la fe. Le dedicó su vida en la tierra para que puedan tener vida eterna. Como el apóstol Pablo lo expresa: “¡el saber que ustedes están firmes en el Señor nos ha devuelto la vida!” (1 Tes. 3:8).

Incluso si algunos de los cristianos no fueron directamente convertidos por Juan, el apóstol debe haberse esforzado tanto en educarlos en la fe que los creyentes sentían que era correcto que Juan lo llame sus hijos. Ellos habían visto cómo Juan se sacrificó, oró, trabajó y se preocupó grandemente por su salvación. Para ellos, no sonaría extraño que Juan los llame hijos. En vez de extraño, sonaría cariñoso y afectuoso.

Llegamos a la línea final de 1 Juan, que dice: “Hijitos, manténganse apartados de los ídolos. Amén”.

Luego, inmediatamente, llegamos a la primera línea de 2 Juan, que dice: “El anciano [Juan], a la señora elegida y a sus hijos”.

Después, 2 Juan termina con el versículo: “Los hijos de tu hermana, la elegida, te saludan” (v. 13). Así que ahora tenemos dos mujeres con dos grupos de hijos para explicar.

Por lo tanto, ¿Quiénes son estas dos “mujeres elegidas” con hijos? Prestemos atención a las pistas significativas en el texto:

Pistas significativas en el texto

  • La autoridad de la mujer proviene de Dios, ella es la señora elegida por Dios (v. 1).
  • La mujer ha estado enseñando a los cristianos cómo caminar en amor, verdad y obediencia a los mandatos de Dios; Juan la elogia por esto, incluso diciendo que se “regocija” (v. 4)
  • La mujer es honrada por Juan, quien le ruega que continúe enseñando a los cristianos a caminar en amor (v. 5). La palabra traducida aquí en el griego es erotao. Otras traducciones de esta palabra en el Nuevo Testamento incluyen “pedir”, “suplicar”, “desear” y “rogar”. Esto no es ningún tipo de mandato masculino, sino una súplica.
  • Ella tiene la autoridad de rechazar a los falsos maestros (vv. 8-10).
  • Ella y sus hijos típicamente viven o se reúnen en su casa (v. 10).
  • Noten que la palabra “hijos” es usada tanto en la primera como en la segunda carta de Juan para describir la misma relación. El apóstol Juan es el padre espiritual de los cristianos en 1 Juan. De la misma manera, la “señora elegida” es la madre espiritual de los cristianos en 2 Juan.
  • Además, esta relación similar pone a Juan en una posición igual con la mujer de 2 Juan. Tanto el apóstol como la “señora elegida” tienen hijos de cuyas almas son responsables.

Omisiones significativas del texto.

  • Además del apóstol Juan mismo, y de la otra “señora elegida” en el versículo 13, ninguna otra autoridad eclesiástica es mencionada en el texto.
  • Juan no menciona que estas mujeres necesiten someterse a alguna autoridad masculina. En vez de eso, la mujer parece ser la única líder de estos cristianos.
  • Juan no amonesta a estas mujeres por enseñar o liderar.
  • Juan no demanda que las mujeres se sometan a su autoridad apostólica masculina. En realidad, reconoce que la autoridad de ellas proviene de Dios. Juan deja de lado su propia autoridad y les implora usando la palabra “ruego”.

Estas pistas nos llevan a dos escenarios posibles.

Escenario 1: hijos biológicos

2 Juan puede referirse a una mujer con hijos biológicos que está criando en una manera cristiana. Debido a que ningún padre o autoridad masculina es mencionada, podemos deducir que la mujer es viuda o está separada. Dado que el apóstol Juan reconoce que esta mujer es responsable por la conducta de sus hijos, inferimos que ellos no son adultos aún. Esto explica porqué viven en la casa de su madre. El apóstol advierte a la madre de engañadores que desean entrar a su casa. No es claro por qué estas personas desearían entrar a la casa de una mujer sola con niños.

Problemas con el escenario 1

El primer escenario es difícil de apoyar. Primero, ¿por qué el apóstol Juan de repente cambia el significado de su lenguaje? Acaba de escribir varias hojas a sus “hijos” en su primera epístola. Lógicamente, ¿qué bases tenemos en el texto para decir que 1 Juan se refiere a hijos espirituales y que 2 Juan se refiere a hijos biológicos?

Segundo, ¿por qué el apóstol Juan estaría interesado no solo en una, sino en dos mujeres evidentemente solas criando hijos biológicos? Dicho de otra manera, ¿qué llevaría al apóstol a escribir a familias cristianas individuales y ordinarias, en vez de a una iglesia?

Tercero, ¿por qué los “engapadores” y “anticristos” estarían interesados en introducirse en un hogar familiar individual, en el cual solo vivían una mujer sola y sus niños? Incluso podemos preguntar, ¿por qué una mujer en esta situación dejaría ingresar a otros a su hogar?

Tal vez alguien pueda decir, “ella es una mujer casada a quién Juan convirtió durante su ministerio. Si Juan no menciona a su esposo, debe significar que no se había convertido. Esto la deja como la responsable del crecimiento espiritual de sus hijos. Por eso es que Juan le escribe a ella y no a su esposo”. O, “ella esta sola, y no tiene una autoridad masculina para sus hijos, así que Juan la está ayudando”.

Incluso si esto fuera así, no responde muchas de nuestras preguntas. Por ejemplo, ¿por qué “engañadores” intentarían ingresar al hogar de una familiar ordinaria? Si su esposo no se había convertido, ¿por qué Juan no lo menciona en la carta? ¿No sería ese un asunto más importante que “anticristos” intentando entrar a una residencia privada por alguna razón desconocida?

Esta defensa aún deja sin responder a por qué el apóstol Juan le escribió a una familia individual, y no a una iglesia. Tampoco explica para qué propósito Dios escogió a esta “señora escogida”. ¿Debemos creer que cualquier mujer educando niños cristianos es una “señora escogida”? Aun más importante, o responde la pregunta clave: ¿qué bases tenemos para interpretar a los “hijos” de la “señora elegida” como biológicos mientras al mismo tiempo consideramos a los “hijos” de Juan como espirituales?

Escenario 2: Hijos espirituales

El segundo escenario es que era mujer tenía una posición similar a la del apóstol Juan. Sabemos de Hechos 2:46 y la historia eclesiástica que la iglesia primitiva enseñaba públicamente en el templo y en las sinagogas, y luego se reunían privadamente en hogares para celebrar la Cena del Señor y adorar.

Por lo tanto, el apóstol le escribe a ella como una pastora o apóstol de una iglesia que se reúne en su hogar. La mujer era una señora “elegida” por Dios para ministrar. Ella tenía plena autoridad para enseñar y amonestar a falsos maestros. Al no permitir a los “engañadores” dentro de su “casa”, ella tenía la autoridad de excluir a ciertos individuos de la membresía. Ella era la líder principal de la iglesia. Podríamos llamarla como “pastora”.

En este escenario, los niños de la mujer son sus conversos. Tal vez algunos fueron convertidos por otros miembros de la iglesia, luego se unieron a la iglesia que ella dirige. Así como el apóstol Juan actuó con sus “hijos” en 1 Juan, esta “señora escogida” dedicó su vida a estos nuevos conversos. Ella realizó cada sacrificio por ellos que una madre haría por sus niños.

El apóstol Juan la elogia por la manera en que guiaba a su rebaño. “Gran regocijo me ha causado el hallar a algunos de tus hijos andando en la verdad y conforme al mandamiento que recibimos del Padre” (v. 4). Luego los exhorta a continuar caminando en amor, que es la obediencia a los mandamientos de Dios “como desde el principio lo han oído” (v. 6). Luego le advierte de herejías recientes a las que debe estar atenta. Enfatiza la severidad de estas herejías diciendo que no debe dejar a estos “engañadores” y “anticristos” en su hogar (v. 7). En otras palabras, ella no debería dejarnos entrar a la iglesia, donde podrían arrastrar a sus hijos espirituales que están caminando en la verdad.

La carta de Juan también revela el amor y la confianza que los cristianos deben tener por su madre espiritual. Juan indica que ellos son obedientes, no rebeldes. Ellos no han abandonado a su pastora en busca de otros líderes varones. En realidad, los “hijos” miran hacia ella en busca de enseñanza, guía, corrección y protección espiritual, así como un niño biológico busca a su madre para lo mismo. Ellos la aman y le confían sus almas.

No sabemos si esta dirigente o pastora estaba casada. Pero, en cualquier caso, Juan le escribe a ella como la líder principal de la iglesia. Si estaba casada, la carta de Juan no contiene ninguna instrucción especial acerca de cómo debe liderar en relación a su esposo. Por ejemplo, no le dice que debe someterse a las decisiones de su esposo acerca del liderazgo de la iglesia. En realidad, esta mujer es presentada como la única líder, y madre, de la iglesia.

En general, este escenario es bastante probable. Encaja con lo que sabemos acerca de la estructura de la iglesia primitiva, que era principalmente un movimiento de casas-iglesias. También responde todas las preguntas que tenemos, y no tenemos que forzar el texto.

Más importante, es consiste con el uso de la palabra “hijos” y el patrón de escribir a iglesia, no a familias individuales, que se encuentra en 1 Juan. Esto resulta en una lectura estética, suave y clara. De hecho, es una de las mejores evidencias que tenemos en el Nuevo Testamento de mujeres en el liderazgo. Creo que podemos con seguridad decir que lo que Juan era para los cristianos en 2 Juan, esta mujer lo era en 2 Juan.


Fuente:  https://www.cbeinternational.org/blogs/johns-second-letter-addressed-female-pastor

2 thoughts on “¿La segunda epístola de Juan está dirigida a una pastora?

  1. Además no sólo era una mujer elegida por Dios como Pastora, si no que también refiere a su otra hermana como elegida. En conclusión eran 2 hermanas de sangre sirviendo en el pastorado

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